DesignLab Una Empresa "LOW COST".

Una empresa "LOW COST" ajusta al máximo los costos en toda la cadena de valor, para que su repercusión al cliente final en el precio sea la mínima. Dichos ajustes se realizan, en la concepción del producto-servicio así como optimizando y racionalizando la gestión, eliminando lo superfluo, introduciendo procesos inovadores.

El ajuste de costos en ningún caso se hace a costa de los estándares de calidad que recibe el cliente en los productos o servicios que adquiere, tampoco a costa de los agentes internos y externos como empleados o proveedores. Ser una empresa genuinamente Low Cost es una decisión estratégica, lo que implica la transformación en profundidad de toda su cadena de valor, para adaptarla a los compromisos derivados de la citada estrategia. Con ello se asegura la sostenibilidad económica y social del modelo en el largo plazo.

Los clientes que consumen productos y servicios Low Cost obtienen un beneficio económico real con respecto a los que no lo son sin conceder rebajas en la calidad.